Leche vegetal vs Leche de vaca

 

Hola ser vital, ¿Cuántas veces has escuchado a alguien decir:

 

que mal me ha sentado la leche!

 

Cada vez somos más los que decidimos dejar de tomar leche de vaca, e incluso todo tipo de lácteos, y vemos cómo mejora considerablemente nuestra calidad de vida. ¡¡Pero qué difícil es a veces!!

 

En mi caso no me fue difícil dejar la leche de vaca porque me sentaba mal desde pequeñita. La última vez que la tomé fue cuando la vomité ante la cara atónita de mi madre, jaja. A ella tampoco le sentó bien nunca, pero es que hacen una campaña pro leche tan fuerte que cualquiera se aventura a no darle leche a sus hijos. Nos hacen creer que no crecerán y que sus huesos y dientes serán débiles.

 

Por el momento nunca me he roto un hueso y mi dentadura está sana.

 

Afortunadamente cada vez hay más información al respecto, más médicos, terapeutas y nutricionistas que hablan claro sobre los perjuicios de tomar leche de vaca. Hay muchas razones para no recomendar su ingesta, pero la que más me alarma a mí personalmente es que

 

La leche de ahora ya no es sólo leche.

 

Es un líquido blanco extraído de una pobre vaca esclavizada. Además la atiborran a antibióticos para que soporte las infecciones y las enfermedades derivadas de la cautividad y de los métodos mecánicos de ordeño (mastitis: infección e inflamación en las mamas). También son atiborradas a hormonas para que sean productivas; a piensos fabricados con productos transgénicos y envenenados con pesticidas, y en muchas ocasiones ¡¡hasta con restos de otros animales!!

 

Qué mundo de locos…

 

La razón de mayor sentido común quizás sea que es un alimento extremadamente antinatural, ¿qué animal conoces que siga tomando leche tras el destete y que encima lo haga de una hembra de otra especie?

 

La leche está diseñada para ser mamada, la prueba está en que justo tras ser ordeñada empieza a pudrirse a una velocidad de vértigo, por eso debe ser esterilizada con calor. ¿Crees que esa leche será la misma tras someterla a altísimas temperaturas?

 

Además, la leche de vaca, por su contenido proteico y de hormonas de crecimiento, permite al ternero que la mama duplicar su peso en 47 días alcanzando más de 100 kg. Un bebé humano debe duplicar su peso en 6 meses alcanzando tan sólo 7 kg. Está claro que no cuadra.

 

Hay mucho que hablar sobre la leche de vaca: se la relaciona con muchas enfermedades, la industria láctea intensiva es extremadamente cruel, su composición de grasa y proteína es desmesurada para nosotros, es generador de mucosidades, indigesta, produce intolerancias y alergias y un largo etc.

 

Como lo que yo quería era ayudarte a hacer un cambio, hablemos del “apego” a la leche. Realmente el apego que creamos no es a la leche en sí misma, sino a un hábito. Por lo tanto, tenemos dos opciones:

 

1. Eliminar el hábito de tomar leche: no es tan difícil gracias a que la leche fundamentalmente se toma en el desayuno y es la comida más fácil de cambiar, ya que es la menos social.

 

A mis alumnos de Cocina Vital les resulta realmente fácil dar el paso a tomar batidos verdes y dejar de tomar café, pero debe hacerse muy progresivamente.

 

Puedes empezar tomando un batido de frutas y hojas verdes por la mañana (puedes ver muchos ejemplos en mi Facebook) y cuando te entre hambre a media mañana tomar tu desayuno habitual, pero reducido a la mitad. Poco a poco verás que te apetece tomar más batido y menos de ese desayuno que seguramente esté cargado de harinas, lácteos, azúcar… y desvitalizado.

 

Cuando estás muy enganchado al café, al principio te sientes cansado y puede dolerte la cabeza, pero en muy pocos días verás como tu cuerpo recupera su capacidad natural de despertarse y que incluso rindes más. El cuerpo te pedirá a gritos tomar un buen batido verde delicioso, nutritivo y energético.

 

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2. Sustituirla por otro líquido blanco: es realmente fácil sustituir la leche de vaca por las vegetales (de avena, de almendra, de pipas, etc.).

Yo recomiendo tomarlas con cacao o algarroba, canela, endulzarla con dátiles, etc. Se pueden utilizar sucedáneos del café como la achicoria o el café de cereales que se asemejan en sabor sin tener cafeína.

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A lo que voy, quiero enseñarte a hacer leche vegetal de frutos secos y semillas que son las que más recomiendo. Si quieres cada día puedes hacerte una leche diferente. Ahí va:

Ingredientes

  • 1 taza de un fruto seco o semilla que has dejado en remojo unas 8h. Por ejemplo:

– Almendras, nueces, avellanas, anacardos, etc.

– Semillas de cáñamo, de calabaza o girasol, de alpiste, de sésamo, pipas de melón, etc.

  • 4 tazas de agua.
  • Pizca de sal y dátiles para endulzar (según tu gusto).

Yo he utilizado semillas de girasol crudas, son muy económicas, fáciles de encontrar y nutricionalmente son una maravilla.

 

Procedimiento:

  1. Batir las pipas (escurridas del agua de remojo) con 1 L de agua, sal y 3 dátiles medjool.
  2. Sobre una olla o bol grande, coloca una bolsa de hacer leches (puedes comprarla en tiendas de alimentación natural, en internet o hacerla con una camiseta de algodón que hayas lavado SIN suavizante)
  3. Ordeñas con las manos hasta separar todo el líquido de la pulpa. Ve apretando de arriba a abajo poco a poco. En menos de 1 minuto tendrás tu leche 🙂

 

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Obtendrás un líquido blanco delicioso, libre de lactosa, grasas saturadas, hormonas de crecimiento, tóxicos (si has elegido productos ecológicos) y sin pizca de sufrimiento animal. Muy diferente a la leche de vaca, ¿verdad?

Las de semillas y frutos secos son ricas en ácidos grasos esenciales, proteínas fáciles de digerir, vitaminas, minerales y enzimas intactas. Al tratarse de un alimento crudo, es muy nutritivo y revitalizante.

 

Y ¿qué hacemos con la pulpa? ¡¡¡Crudiquesitos!!! Aquí puedes ver una receta sorprendente.

 

Espero que el artículo y la receta te hayan sido de ayuda, a ti y a las personas que te toman de ejemplo. Si tienes cualquier duda escríbeme un comentario o un mail a estefania@unservital.com

 

¡¡¡Un abrazo vital!!!

Showing 3 comments
  • Soleschka Berlinska
    Responder

    Hola!!
    estoy haciendo leche con almendras pero ya que leí lo de los crudiquesitos me ha entrado curiosidad, podrías poner información para aprovechar la pulpa de la almendra? o alguna otra opción de conservación para usarla en la elaboración de algúna que otra receta para aprovecharla.
    Gracias de antemano y un saludo.

    • serunservital
      Responder

      Hola Soleschka!! Espero que aún estés a tiempo de hacer algo con esa pulpa, siento el retraso!! Pues si te interesa ya me están entrando ganas de hace una entrada sobre crudiquesitos…mmm… genial!! Te adelanto una receta muy sencilla para que puedas aprovechar la tuya:

      – pulpa de almendra (o almendras remojadas toda la noche)
      – 1 ajito pequeño o ajo en polvo al gusto
      – 1 chorrito de leche de almendras si quieres más tipo queso de untar (es más fácil de batir).
      – 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
      – levadura nutricional o de cerveza (esta es más amarga que la nutricional) para dar gusto a queso. 1 o 2 cucharadas, según te guste más o menos fuerte de sabor, ve probando 😉
      – 1 cucharada de vinagre de manzana o limón (o cualquier vinagre menos el balsámico de módena que es dulzón)

      Y realmente puedes añadir lo que quieras: tomate seco (rehidratado), tomillo, orégano, pimienta, etc. A tu gusto!!

      Lo pasas por la batidora o por un robot de cocina, o lo mezclas y amasas bien con las manos (si el ajo está en polvo, si no pícalo muy fino). Si lo haces sin añadirle el chorrito de leche de almendra te sale más seco y puedes hacer quesitos con las manos. Si se lo añades es más tipo queso de untar. A mí realmente no me sabe mucho a queso, jaja, pero bueno, recuerda un poco y lo sustituye.

      Espero que te guste!! Besitos!!

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