Desayuno evolutivo: frutas, hojas y semillas

Hablar de desayunos me encanta, es mi comida favorita del día. Pero hay tanta variedad de costumbres y opiniones diferentes, que quizás te hagan sentir perdida/o. Pero casi siempre hay un protagonista: la FRUTA

 

Unos consideran que es mejor empezar con una gran carga de hidratos de carbono, otros consideran que es buen momento para las proteínas, sobre todo si eres deportista, y otros recomiendan batidos y jugos detox milagrosos. Quiero contarte mi opinión.

Si quieres saber mi opinión sobre la mejor forma de romper el ayuno nocturno, puedes leerla aquí. Sea cual sea el desayuno ideal para ti, me parece de sentido común preparar el organismo para la digestión, darle tiempo. Y no darle alimentos indigestos e inflamatorios nada más despertar.

 

Lo que sí te digo es que no hagas caso de esos mensajes de: “Si no desayunas no rindes”, “desayuna como un rey”, “el desayuno es la comida más importante del día”… Yo te diría: desayuna si tienes hambre y no desayunes si no lo tienes. Punto. Todo lo demás es puro marketing de la industria alimentaria.

 

Te quiero contar como lo hago yo, por si te sientes identificada/o.

 

He pasado los últimos años iniciando mi día con un batido verde: frutas y hojas. Me han ayudado a dejar de comer harinas, que detecté que me sentaban fatal, y a tener muchísima energía toda la mañana. Pero tú debes probar qué es lo que mejor te sienta, depende muchísimo de cada persona.

 

Últimamente ando pensando mucho en la nutrición evolutiva, es decir, en que mi comida debe ser lo más natural posible, aplicar el mínimo procesado y que sea lo más parecido a lo que comían nuestros antepasados primitivos. Por eso he titulado este post como “Desayuno Evolutivo”. Obviamente, un batido no es lo que más ha comido el ser humano a lo largo de su historia.

 

Sigo tomando batidos de vez en cuando porque me parece una forma perfecta de añadir proteína vegetal a mi desayuno (polvos de proteína de cáñamo por ejemplo), de llevar a cualquier parte y comer en poco tiempo, de añadir hojas verdes y porque sencillamente ¡me encantan!

 

Pero hay un desayuno que ahora mismo me apasiona y es la ensalada de fruta

 

 

¿Una ensalada para desayunar?

 

Suena raro, pero te aseguro que cautiva a cada persona que la prueba. No es cuestión de comerse un bol de lechuga, basta con unos puñados de tus hojas favoritas, algunas piezas de fruta y algo de proteína y grasas procedentes de frutos secos o semillas, por ejemplo.

 

Creo que el ser humano lleva comiendo fruta y hojas el 99% de su historia, al menos en las épocas en las que podían encontrar estos alimentos, creo que debemos estar bien diseñados para digerirlos.

 

Puedes hacer tu ensalada con la fruta de temporada más cercana al lugar en el que vives. Por ejemplo la de naranja para el invierno, la de melón para el verano… Y poner más o menos hoja o sin hojas, según te apetezca ¡¡Pero prueba diferentes versiones!!

 

Ensalada de naranja y rúcula (versión otoño- invierno)

Ensalada de fruta: naranaja y rúcula

Melón, canela y cacao (versión primavera-verano)

Ensalada de fruta: melón con canela

  • 1 o 2 naranjas o 1 melón Galia pequeñito
  • 1/2 granada o 1 puñado de arándanos (opcional)
  • 1 puñado de rúcula (si no te gusta la rúcula cámbiala por canónigos o espinacas por ejemplo)
  • 1 C de semillas de cáñamo peladas (o cualquier fruto seco, semillas de cacao…)
  • Canela al gusto (¡importante! Para regular el azúcar en sangre.)

 

Lo mejor es que tardas unos 5 minutos en prepararla:

 

Pela y corta las naranjas o, en el caso del melón, corta en dos mitades y retira las pipas. Añade la rúcula y espolvorea el resto de ingredientes.

 

Te recomiendo que cultives tu propia rúcula para evitar comprarla en bolsas, ¡odio los plásticos! Y porque crece súper bien en un trocito de tierra o en una maceta.

 

Suelo acompañar la ensalada con un “café de achicoria” (mitad de la cafetera achicoria, mitad café) sólo y sin azúcar, otro día te cuento los beneficios de esta bebida maravillosa, depurativa del hígado entre suss múltiple beneficios. También queda genial con una leche vegetal con algarroba por ejemplo, bien calentita en invierno y bien fresquita en verano.

 

Espero que te haya despertado la curiosidad por probar esta nueva forma de empezar el día. A mi me hace volar de energía y vitalidad. Si al principio no estás acostumbrado a tanta ligereza y te entra hambre pronto, come a media mañana algo más denso. Para mi la mejor opción son las nueces, las almendras y el aguacate. Y si necesitas proteína, el huevo es una buena opción. Personalmente no soy muy fan de los cereales, otro tema que si quieres te cuento también en otro post.

 

Me alegrará que me pongas un comentario con el tipo de desayuno que te da más energía y con el que disfrutas tanto ¡¡que no lo cambiarías por nada!!

 

¡¡Salud y movimiento!!

 

Estefanía

 

 

Showing 4 comments
  • Marga Escalas
    Responder

    Melón, rúcula, espinaca cacao…… me pirra. Gracias Estefanía

    • Estefania
      Responder

      Gracias Marga!! Comparto totalmente lo que dices… Es una deliciosa manera de empezar el día, verdad? Besos!!

  • Maria Pilar
    Responder

    Eres muy top!!! Me encantan tus desayunos 🙂

    • Estefania
      Responder

      Muchas gracias María Pilar! Espero que te sirva para hacer más vitales tus mañanas. Besos!!

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