Consumo consciente y transformador

Hola Ser Vital,

Qué ganas tenía de escribirte sobre esto. El cuidado de uno mismo es importantísimo para poder vivir desde la alegría y la vitalidad. Pero ¿qué harías si todo a tu alrededor fuese sintético y artificial, sucio, contaminado, asfaltado…? Pues no serviría de nada que te cuidaras tanto, porque el ambiente te enfermaría. Todos somos testigos de cómo el ser humano está dejando una huella imborrable en el planeta. Cada vez los cambios climáticos globales están más acelerados, hasta el punto de que nos damos cuenta en nuestra corta vida de veranos excepcionalmente calurosos, de alteraciones en las migraciones de algunas aves, del deshielo de los casquetes polares, etc.

Pero no escribo esto para asustarte ni para que nos tiremos de los pelos, ¿de qué serviría? Simplemente escribo para que hagamos una toma de conciencia. Seguro que has oído hablar del consumo responsable o al menos te hará pensar en que tenemos que responsabilizarnos de nuestros actos.

Bueno, pues yo tampoco escribo para eso. No me gusta nada ese término de “responsable” que te carga aún más de preocupaciones, de sentimientos de culpa, de exigencias, que en la mayoría de los casos no sirve más que para crear rechazo y para que la gente evite pensar en ello. No es justo ni efectivo. Yo quiero hablarte del consumo consciente y transformador.

Creo que todos debemos ser conscientes de los efectos que tiene nuestro tipo de consumo. Y sobre todo, del PODER que tenemos los consumidores. Tú puedes cambiar muchas cosas tan sólo eligiendo qué, dónde, cuánto y cuándo comprar. Cada vez que vas a comprar algo es como si estuvieras  “votando” por uno u otro tipo de consumo. Ahora bien, al igual que el comer sano y el hacer ejercicio físico es algo que repercute directamente en tu salud, el consumo consciente ¡debe proporcionar la misma sensación! Y sin embargo, muchas veces nos crea malestar porque si quiero hacerlo todo bien me vuelvo loca. Por ejemplo, yo voto por comprar mis verduras ecológicas a un agricultor local, pero luego utilizo un portátil y un móvil que han contaminado muchísimo en su fase de producción. Haz lo que puedas, lo que esté a tu alcance y siéntete orgulloso de ello. Es imposible ser coherentes al 100% con todo lo que hacemos. Recuerda lo que dijo Gandhi, algo que cito a menudo:

Casi todo lo que haga será insignificante, pero será importante que lo haga

Piensa que el consumo consciente debe suponer inmediatamente una sensación de satisfacción. Elimina de tu cabeza esa sensación de incoherencia, ¿quién es coherente aquí? Si preguntas a cualquiera te dirá que le gustaría vivir de otra manera, ser más sano, tener más tiempo, practicar alguna actividad, disfrutar más de la vida, ser más ecológico en su consumo y en sus hábitos. Sin embargo, la realidad en la que vivimos es bien distinta. Cuesta mucho salir del ciclo de consumo+trabajo+preocupaciones en el que nos vemos inmersos. A veces sacamos fuerzas para nadar a contracorriente y nos sentimos bien, libres, satisfechos, pero hay muchos momentos en los que nos flaquean las fuerzas y nos dejamos arrastrar. Si te encuentras en esta situación, te propongo algo:

  • Cuando haya algo que te motive, ¡hazlo! Aunque sean pequeñas cosas, disminuye la distancia que hay entre lo que haces y lo que te gustaría hacer.
  • A veces nos sentimos solos y raros porque somos diferentes a los que nos rodean. No evites ser tú mismo, tampoco te alejes de tu gente por no ser como ellos. Se tolerante, da consejos a los que te lo pidan, pero no caigas en el error de ir dando lecciones. Siempre habrá personas que piensen como tú, busca colectivos donde poder aportar tu granito de arena y sentirte parte de algo, te generará una gran satisfacción.
  • Haz tus cambios y tus aportaciones desde un punto de vista realista. Lo más importante del consumo consciente no son sus efectos cuantitativos. Asume que por generar una tonelada menos de basura al año no salvarás al planeta tal y como están las cosas. Pero con ello generas unos procesos personales y sociales de incalculable valor: sentir que vives como tú quieres y no como te marcan, que cumples con la parte que te toca, que decides qué comer y que NO comer, que es cosa tuya cómo vestirte, en qué trabajar… esto es lo realmente importante de este camino hacia el cambio.
  • Haz bien visible tu comportamiento y tus valores, el papel educativo ¡¡es desproporcionadamente influyente!!
  • Si el consumo consciente sólo le aporta beneficios al medio ambiente no funcionará. No podemos vivir como mártires, no pondrás ilusión en lo que haces y no servirá de nada. Haz cosas que tengan también un beneficio directo para ti, como dejar de coger el coche y disfrutar de un paseo en bici con buen tiempo que, a su vez, te hará estar en forma.
  • Sentirnos bien con nosotros mismos, la llamada autoestima, no es tanto intentar ver nuestra realidad con buena actitud, sino que es más una consecuencia de hacer las cosas bien, de vernos mejorar y de ser mejores personas.
  • Recuerda: cada vez que vas a comprar es como si votaras por un tipo u otro de consumo, estás financiando con tu compra las actividades de una u otra empresa. La compra es una forma de participar, de opinar.

Y por último, quiero dejar claro que para estar sanos no hay que consumir más, sino consumir mejor. No nos dejemos llevar por las modas, por las campañas publicitarias, por toda esta lluvia de productos extraños. Es cierto que hay cada vez más alimentos con propiedades maravillosas al alcance de nuestra mano. Tengámoslos en cuenta puntualmente como refuerzo de nuestra alimentación, cada vez más empobrecida. Pero no nos volvamos locos, la base de nuestra dieta deben ser siempre productos cercanos, locales, de temporada, sin procesar y producidos de forma artesanal, limpio de tóxicos.

Si te ha gustado, puedes descargarte un libro gratuito que para mí es de gran utilidad, te cambia la visión de las cosas y te da muchas ideas de cómo cambiar tus hábitos de consumo: “Consumir menos, vivir mejor”, de Toni Lodeiro. El propio autor lo colgó en internet e incluso en el libro podrás ver la licencia de “copia permitida”. Él opina que hay muchos buenos motivos para ello, al igual que los hay para comprarlo. Yo lo tengo en papel y es uno de mis libros de consulta favoritos.

Bueno, a lo mejor no te cuento nada nuevo, pero a veces nos viene muy bien leerlo y reafirmarnos para tomar las riendas de nuestro consumo. Espero que estés en un proceso de cambio como lo estoy yo y que veas en este blog un punto de unión y de apoyo a lo que piensas.

Estoy para lo que necesites, me encantará ayudarte, ¡un abrazo!

Showing 2 comments
  • MAMEN
    Responder

    UNA VEZ MAS ENHORABUENA POR LA PAGINA, LAS RECETAS, CONSEJOS Y ESE ENTUSIASMO QUE PONES CON ESTE GRAN TRABAJO.MUCHISIMAS GRACIAS FANI

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